Esta es una idea que me ronda la cabeza desde hace tiempo, tipificar los personajes singulares con los que tengo el placer de tropezarme. Cuando una persona tiene un papel o personalidad estándar, fácilmente clasificable y cierta dosis de hilaridad, yo lo llamo ente.

Tengo confianza en que esta sección de mi blog tendrá algo de éxito por varios motivos:

  • El primero es que solo un ente demente puede tipificar y catalogar a otro… es algo así como los Pokemon, lo que implica que yo me considero el más irreverente de todos los entes.
  • Segundo, la cantidad de circunstancias graciosas que pueden provocar los entes son incalculables, y sobre todo… cuando interactúan dos entre si… es decir cuando se topan con el ente que suscribe las circunstancias se trasfieren a otro plano distinto del real, mas concretamente al Subreal.
  • Tercero, por mis dotes obsesivas de observación, manipulación maquiavélica y sobre todo las patas que meto al prejuzgar a estos sujetos… las caras que ponen ellos y las maneras tan, aún más divertidas, en que intento sacar la pata que suelen terminar con… las dos patas dentro.

Y como muestra de la debacle que se avecina, citaré a un gran ente deficiente que decía:

“El mundo se divide en 3 tipos de personas, los que saben contar… y los que no”.